27 marzo 2013

Orange Ginger Carrot Cake with White Chocolate Icing

... O lo que es lo mismo: Tarta de Zanahoria con Jengibre y Naranja, Cubierta de Crema de Chocolate Blanco. (Receta de Sweeapolita)
 



Llevo tiempo queriendo utilizar mi joya de jengibre, que es ni más ni menos que jengibre caramelizado. No sabía si ponerlo en galletas, tarta o utilizarlo de adorno, cosa que me parecía un crimen. Pero esta semana, buscando una receta de zanahoria que no hubiera hecho hasta ahora (en el blog tengo publicada la de Miette, pero creo que esta es mi tercera receta) me encontré con ésta maravilla que tiene los mejores ingredientes que puede tener una tarta de zanahoria y ahora lo veréis.


 
Tengo un montón de libros y revistas de recetas, pero también algunas páginas de referencia entre las que se encuentra "Sweetapolita", que tiene unas recetas fantásticas, donde busco, comparo y contrasto ingredientes y medidas antes de ponerme con la "elegida". En este caso, y debido al jengibre caramelizado que me traje de Inglaterra y a la crema de chocolate blanco, diferente también a las que había probado anteriormente y con ingredientes muy sugerentes, me puse manos a la obra. 
 
Además, Rosie, que es la creadora de Sweetapolita, describe tan detalladamente los diferentes sabores y texturas que una se va a ir encontrando, que es prácticamente imposible no ponerse a hacerla después de leer su entrada.
 
A mí me ha encantado la textura del bizcocho, que es húmedo, no le hace falta ni una sola gota de almíbar, el ligero sabor a ralladura de naranja y además encontrarme con las pequeñas joyas de jengibre cristalizado... mmm, por no hablar de la crema de chocolate blanco que no se endurece como las de mantequilla y que guarda su forma para poder adornar con manga. Ya sabéis que esto no se puede hacer con todas las cremas. Yo tengo problemas para adornar con manga, casi con cualquier crema de queso, a menos que tenga tanta azúcar glas que no sepa a queso, con lo que la crema ya no me gusta... En fin, puede que todavía no haya dado con mi receta de crema de queso para manga. Algún día la encontraré y la compartiré.
 
Antes de ponerme con los ingredientes, tengo que deciros algo muy importante. Están medidos en tazas, ya sabéis que una taza tiene unos 250ml aproximadamente. Con lo que yo he utilizado mis cucharas medidoras y mis jarras de tazas. Hay que ser muy meticuloso con las medidas o no saldrá.



Tarta de Zanahoria con Jengibre y Naranja, Cubierta de chocolate blanco

Ingredientes:

5 tazas (1,25 l) zanahoria rallada
1/2 taza (124 ml) jengibre cristalizado cortado muy finamente
1 naranja
2 1/2 tazas (625 ml) harina blanca
1 cucharada (15 ml) levadura
1 cucharadita (5 ml) bicarbonato sódico
1 cucharadita (5 ml) sal
1 cucharadita (5 ml) jengibre en polvo
1 taza (250 ml) mantequilla a temperatura ambiente
1 1/2 taza (375 ml) azúcar blanquilla
4 huevos*
2 cucharaditas (10 ml) vainilla**
2/3 taza (150 ml) lecha


* No especifica tamaño. Yo le puse medianos.
** Utilicé extracto de vainilla en pasta de Nielsen-Massey.


Ingredientes para la Crema de Chocolate Blanco:

1 taza (250 ml) mantequilla a temperatura ambiente
6 oz (125 gr) chocolate blanco*
1 cucharadita (5 ml) vainilla **
3/4 cucharadita (4 ml) extracto de almendra
Una pizca generosa de sal
3 tazas (750 ml) azúcar glas tamizada


* Utilicé chocolate blanco de cobertura de Nestlé.
** Utilicé extracto de vainilla en pasta de Nielsen-Massey.


Elaboración:

1.- Precalienta el horno 180º. Engrasa dos moldes redondos de 22 cm. (Yo utilicé los de 17 cm porque me gustan las tartas altas y porque pensé que tenía demasiada masa y se saldría si llenaba los moldes, pero esta masa no sube y no se salió, con lo que aproveché para hacer unos cupcakes).


 

2.- Ralla las zanahorias. Si tienes un rallador automático mejor. Yo estuve muchísimo tiempo rallando zanahorias (prometido a mi misma comprarme uno automático). Mide 5 tazas con una cuchara o jarra de medir tazas y las vas poniendo en un bol. Corta en juliana el jengibre. Lava la naranja y rállala. Reserva las 3 ralladuras por separado. Pon la harina en  un bol mediano. Añade la levadura, el bicarbonato sódico, la sal y el jengibre en polvo. Mézclalo y ve añadiendo la ralladura de naranja.




3.- Pon la mantequilla en un bol grande o en el de la Kitchen Aid, si tienes, y bátela hasta que esté cremosa. Añade el azúcar poco a poco y bate a velocidad media durante 3 minutos. Añade los huevos y la vainilla. No te preocupes si parece que la mezcla se ha cortado. Cambia a velocidad baja y echa poco a poco un tercio de la mezcla de harina. Simplemente incorpora los ingredientes y añade la mitad de la leche. Repite hasta terminar con la harina. Añade el jengibre cortado y bate para distribuirlo. Por último, incluye la zanahoria.



4.- Divide la mezcla en dos moldes y nivela con una cuchara. Deja caer los moldes varias veces en la mesa/encimera para eliminar cualquier burbuja que se haya quedado atrapada dentro de la masa. Hornea durante 30-35 minutos, hasta que cuando toques los centros ligeramente te parezca que ya no están crudos. (Este bizcocho es bastante húmedo con lo que si utilizáis el típico palo de brocheta no va a salir del todo seco. Yo lo hice porque me parecía más seguro, y en realidad apagué el horno cuando la mezcla que se quedaba adherida al palo ya no parecía que estuviera cruda).



Coloca los moldes encima de una rejilla durante 15 minutos. Después de este tiempo, desmolda y coloca los bizcochos en la rejilla hasta que estén completamente fríos. Lo mejor es hornear un día antes de adornar y dejar los bizcochos a temperatura ambiente durante toda la noche. No se secan, os lo aseguro.




5.- Para hacer la cobertura, bate la mantequilla con la batidora eléctrica hasta que quede muy cremosa. Derrite el chocolate en el microondas a media potencia durante 1 1/2 minutos. Muévelo, vuelve a poner en el microondas durante un minuto más. Vuelve a mover hasta que el chocolate se haya derretido. También puedes derretirlo al baño María.

Echa el chocolate en la mantequilla poco a poco. Añade la vainilla, el extracto de almendra y la sal. Poco a poco incorpora el azúcar glas tamizada.




6.- Para montar la tarta, coloca en una bandeja un bizcocho boca abajo, es decir, la parte plana hacia arriba. Extiende una capa generosa de crema, dejando un borde estrecho libre alrededor. Pon encima el segundo bizcocho con la parte plana esta vez hacia abajo y presiona ligeramente. Extiende crema por los lados y después por arriba.




Entonces, decora a tu gusto. Sweetapolita puso por encima trozos de jengibre cristalizado. Yo, he hecho conejitos, además de por la época en la que estamos, Semana Santa, también porque la tarta era para mi sobrina a la que le encantan los conejos.


 

Merece mucho la pena hacerla. El bizcocho es un manjar y la crema sabe intensamente a chocolate blanco y a almendra. Los trocitos de jengibre que te vas encontrando en el bizcocho tienen un sabor espectacular, sin matices tan picantes como cuando lo tomas sin cocinar. 

Espero que os haya gustado. Como digo, es digno de intentar. Creo que la próxima vez lo voy a hacer con crema de queso. 
 
 

22 febrero 2013

Curso con Eddie Spence en Peggy Porschen ¡Un sueño hecho realidad!

Ha sido un viaje muy emocionante por muchísimas razones.
 
Hace meses me compré el libro de Eddie Spence "The Art of Royal Icing", cuando lo recibí, me encantó todo lo que él es capaz de hacer con esta técnica, y me dije a mí misma que si todavía daba cursos, tenía que ir a uno de ellos a aprenderla. ¡Curioso, pero lo tenía muy claro! A principios de invierno, empecé a investigar y le escribí un par de veces, pero el sistema de su página me devolvía los mensajes. Yo me decía a mí misma, que cuando las cosas son de "no", son de "no" y ya está.


Derrotada después del viaje de ida
 
Entonces, me decidí a visitar la página de Peggy Porschen, para ver, sin un objetivo concreto y una vez más, las novedades. Y ahí fue donde empezó mi emoción al límite. ¡Eddie Spence iba a dar dos "masterclasses" en Peggy Porschen! Esto tenía que querer decir algo. Como veis, creo en el destino y estoy segura de que fue otra de sus "jugadas". Era una oportunidad de "once in a lifetime", una vez en la vida. Ni me lo pensé. Directamente me apunté, se lo comenté a mi hermana que vive en el norte de Inglaterra y me dijo que se venía conmigo, también sin pensárselo. Llevábamos sin vernos desde el verano, con lo que no podía ser un viaje más redondo: Curso con Eddie Spence en Peggy Porschen, y fin de semana con mi hermana, sin niños...

Eso sí, y no os riáis por lo que voy a decir, porque lo digo desde el respeto que me merece: He pasado todo el invierno rezando para que, por favor, Eddie Spence no cogiera ni un mal constipado... Tiene casi 81 años, pero, no os podíes hacer a la idea de la energía, vitalidad, capacidad de trabajo, cabeza, sapiencia, saber hacer, saber estar, etc, que tiene. ¡IMPRESIONA!!


¡Qué felicidad!

El vuelo de ida fue estupendo, era la primera vez que pasaba una noche fuera de casa sin mi hija y al principio me sentía bastante desorientada y sola, la verdad. Pero, a medida que iba pasando el tiempo, veía todo lo que podía y debía hacer en pocas horas y era mejor así. Incluso me pude permitir el "lujo" de dormir en el avión... Si tenéis niños, sabéis de qué estoy hablando.

Cuando llegué a Londres me encontré con mi hermana en la estación Victoria, ¡qué alegría tan inmensa!!!!! Juntas y solas en Londres. ¡Totalmente inaudito! Sin ella no habría sido lo mismo. Tengo que decir que mi hermana es una excelente cocinera de salado, y lo ha heredado de mi madre. A mí siempre me ha gustado la parte dulce. Eso es una carga genética bien repartida.

Como el hotel estaba muy cerca de la estación, fuimos andando, pero es que antes de encontrarlo, encontramos "Peggy Porschen Parlour" y fue muy emocionante. Soy una fan incondicional de su estilo y estar ahí era un sueño. Llegamos justo a tomarnos el último té antes de que cerraran. Y ya que estábamos, probamos la primera tarta: tarta de fresas con champagne, que estaba increíble. Yo dejé de andar para levitar, estaba como dentro de un sueño, sentada donde tantas veces había visto a otras personas, cuando entro en la página de Peggy Porschen, tomando un té con mi hermana.

Antes de entrar hice algunas fotos, y siendo de noche, y yo tan mala fotógrafa, no salió mucho. Aunque ésta me parece muy divertida. Le "flasheé" tanto que terminó posando de esta guisa para "Las Haditas"...


Posando para "Las Haditas"

Al día siguiente, y ya que me habían confirmado que si me llevaba el libro Eddie Spence lo firmaría, cogí mi libro y me fui al Parlour. No tenía que ir muy lejos, la verdad es que era cruzar un paso de cebra. Y la academia , muy cerca también, cruzando otro paso de cebra. Todo muy cómodo y muy bien organizado. En el Parlour, me encontré con mis compañeras de curso. Cada una éramos de un país diferente: Japón, Singapur, Italia (dos italianas), Holanda, Canadá, Inglaterra y yo de España.


Tan feliz con mi libro antes del curso
 
No me tengo por una persona mitómana, pero que Eddie Spence me firmara el libro me hizo una tremenda ilusión.


¡Mi libro firmado!

Con mis compañeras de curso en Peggy Porschen Parlour

Y a partir de aquí más nervios todavía. Llegamos a la academia, todas con la misma cara de alucinadas, nos recibe Penelope (Academy Manager), nos explica cómo va a estar organizado el día y nos dirige a la primera planta. Cuando subimos, Eddie Spence está con su eficaz ayudante, y una persona más del equipo de Peggy Porschen, él preparando mangas y su ayudante manos a la obra con el royal icing. ¡Qué bien organizado estaba todo! Y, ¡qué energía la de él! Es increíble la vitalidad, alegría y humor que tiene y, ¡qué gran fuente de conocimiento!
 
Durante todo el curso, no nos dejó ni un momento a solas, iba de una en una explicándonos, ayudándonos, dándonos lecciones constantemente y no sólo sobre el royal icing sino también sobre la vida, y bromeando con el típico humor británico.


Eddie Spence, un genio del Royal Icing

No hay adjetivos suficientes para elogiar el arte, la maestría, el dominio, la humildad, la sapiencia, el saber enseñar de Eddie Spence en sus clases. Cómo dice constantemente que no es fácil, pero anima a no frustrarse y a la práctica, práctica y más práctica, que es lo que lleva a tener destreza y habilidad.
 
Tengo que decir que es muy fácil frustrarse, teniéndole a él delante, por mucho que él te diga que, hacer lo que el hace no es sencillo y que lo estamos haciendo muy bien. Es una personita pequeña y de aspecto frágil, a quien le tiembla el pulso desde hace casi dos años, pero que coge una manga de royal icing y se pone a esculpir y a dibujar cual Miguel Ángel esculpiendo su David o pintando la Bóveda de la Capilla Sixtina. Deja de temblarle el pulso. Es realmente asombroso. Y que intentara constantemente no dejar que nos sintiéramos impresionadas, impresionaba aún más. ¡¡Un verdadero Maestro con mayúsculas!!
 

La magia de Eddie Spence

Hicimos montones de prácticas, y llegó la hora del descanso, muy rápido para poder aprovechar la tarde, que pasó volando. Nos volvimos a poner manos a la obra, con un trocito de tarta  y un té de cortesía, esta vez elegí la de ganaché (mmmm!!). Aunque parezca increíble, creo que no he comido tanta tarta seguida desde que cogía los típicos empachos de pequeña. A mí lo que me gusta es hacerlas y un trocito en alguna ocasión, aunque esta vez, la ocasión lo merecía.
 
Estando esmeradas en nuestro intento de que saliera algo curioso de las mangas, de repente, tuvimos una visita inesperada: Era Peggy Porschen con su bebé recién nacido, Max, y con sus padres que habían ido a verles desde Alemania. Esto era la culminación del curso. No podíamos creerlo.



Eddie Spence, Peggy Porschen y Baby Max

¡Imaginaros nuestras caras de nuevo! Primero, todas muy discretas sin movernos de nuestro sitio, viéndoles, escuchándoles hablar y contarse, hasta que de repente hubo un primer movimiento, ni siquiera recuerdo de quién, pero empezamos a acercarnos y a hacer fotos sin hablar, solo escuchando. Ninguna de nosotras dijo una palabra. Estábamos todas admirando la situación, al bebé tan precioso, y sintiéndonos muy afortunadas por la situación que estábamos viviendo. Realmente la guinda del pastel.
 
Fue muy emocionante ver como Peggy Porschen miraba y se dirigía a Eddie Spence con admiración, como si se tratara de una de nosotras, una alumna más, aprendiendo de lo que él decía.
 
Después de tan importante visita, el tiempo terminó de volar hasta esta foto final de grupo con mis compañeras. 
 
Me siento muy afortunada por las experiencias que estoy pudiendo vivir a causa de esta pasión reposteril, sobre la que tengo algún que otro sueño, por el que estoy trabajando y luchando al máximo, con la esperanza de que un día surja la "magia" y pueda verse cumplido.



Con Eddie Spence y mis compañeras de grupo

Después de todo un día de nervios, emociones, concentración, momentos de estrés y muchos momentos de felicidad, daba mucha pena despedirse. Seguía flotando y confirmándome a mi misma una y otra vez que el viaje había merecido la pena. Me fui a recoger a mi hermana que llevaba todo el día estudiando en la habitación del hotel. Nos dimos un paseo por la zona, que es preciosa, para despejarnos y decidimos dónde íbamos a ir por la noche.
 
Varias personas nos habían aconsejado Covent Garden, o sea que allí nos dirigimos y acertamos porque había una marcha impresionante. También había montones de españoles. Lo pasamos fenomenal ¡¡Se me había olvidado lo bonito que es Londres de noche!! Ver el Big Ben, la Abadía de Westminster, el Museo Británico de camino a Covent Garden me hicieron querer volver de turista, pero esta vez con mi pequeña, quien está deseando ver el Big Ben de Peter Pan.


Con mi hermana. Sin ella, nada habría sido igual.

Y así terminó todo. Lo pasamos genial. Ha sido un fin de semana PERFECTO, desde el minuto uno hasta el último.


¡Hermanas con corazón!

El domingo, ya solo había tiempo para volver tranquilamente, sin madrugar y todavía sin prisa, pero sin pausa. Hablando de tiempo, nos hizo un tiempo estupendo, mucha luz, sol y nada de lluvia, que es de agradecer para tratarse de Inglaterra, porque cuántos veranos pasados por agua, ¿verdad hermana?

El viaje ha sido intenso y agotador y nos hemos quedado con ganas de más, con lo que volveremos. De cualquier forma, nada como ver a mi pequeña en el aeropuerto para que se me pasara el cansancio en un momento.

Espero que os haya gustado esta entrada en el blog y que hayáis disfrutado leyéndola. Yo he disfrutado muchísimo de la experiencia y también compartiéndola con vosotr@s. ¡¡La próxima vez que vaya a Peggy Porschen, será a hacer uno de sus maravillosos cursos!!


Derrotada antes del viaje de vuelta
Good bye Peggy Porschen Parlour, good bye London!

... Y ahora, ¡¡¡a practicar!!!



 

05 febrero 2013

Butterscotch Cake

La semana pasada fue una semana de escándalo en mi casa porque era el cumple de mi pequeña hadita, que como tod@s los que tenéis niños en casa sabéis que se organiza una impresionante. Que si la tarta del cole, que en nuestro caso tiene que ser casera, la de la fiesta con sus amiguitos y por último la de la familia. No sé si vosotr@s tendréis que hacer más, pero esto es de locura.
 
Este año he decidido que la tarta de la familia iba a ser un "placer adulto", un Butterscotch. L@s que seguís mi blog, ya sabéis que tengo una atracción fatal por todo lo que sepa a caramelo, toffee, butterscotch... Este pastel lo tenía entre mis múltiples "must do" precisamente por el butterscotch, pero cuando leáis la receta veréis que se va a convertir también en uno de los vuestros. La combinación de sabores es perfecta.
 
La receta la he adaptado de una de Fiona Cairns. Os recomiendo que visitéis su web ya que es espectacular. Ella diseñó la tarta para la boda real del Príncipe William y Catherine Middleton.
 
No me extiendo más y empiezo. Ésta es la receta según está en su libro.
 
Os remito también a El Rincón de Bea y su glosario de "términos de repostería inglés-español" para algunos de los ingredientes utilizados, y también porque me parece una buena referencia para otros ingredientes que yo no utilizo esta vez y que nos encontramos cada vez con mayor frecuencia en recetas de diferentes libros y blogs.
 
 

 
 
Ingredientes para el bizcocho:
 
- 175gr mantequilla en pomada
- 175gr harina para bizcochos (con levadura)
- 1 cucharadita (5ml) levadura tipo Royal
- 3 huevos medianos ligeramente batidos
- 100gr golden caster sugar (azúcar moreno de grano fino)
- 75gr light muscovado sugar (azúcar de caña de grano fino)
- 1 cucharadita (5ml) extracto de vainilla


 
Nota a los ingredientes: Podréis encontrar los azúcares en supermercados ingleses. También os recomiendo My Lovely Food, donde tienen bastantes tipos de azúcar, si no, intentar buscar un sustituto como podría ser el azúcar moreno molido para el golden caster sugar y un azúcar más puro también molido para el muscovado. Personalmente, me los traigo de Inglaterra cuando voy a ver a mi hermana.
 
En cuanto al extracto de vainilla, yo siempre utilizo la vainilla en pasta y me la tomaría con pajita...
 
 
Elaboración:
 
Precalienta el horno a 180º. Prepara dos moldes redondos de 20 cm, con mantequilla y pon papel de hornear en la base.

Tamiza la harina y la levadura en un bol. Añade la mantequilla, huevos, los dos tipos de azúcar y la vainilla, y bate con unas varillas eléctricas hasta que los ingredientes estén integrados. No batas demasiado.

Divide la masa entre los dos moldes e iguala la parte superior con una cuchara. Hornea durante 20-25 minutos hasta que al introducir un palo de brocheta, éste salga limpio. Saca los moldes del horno, déjalos reposar durante unos minutos y desmolda en una rejilla. Retira el papel de hornear de la base y deja que se enfríen completamente.

Mientras, prepara la crema de mascarpone y butterscotch.

Ingredientes:

- 500gr mascarpone
- 1 cucharada (15 ml) melaza (black treackle)
- 1 cucharada (15 ml) golden syrup
- 2 cucharadas (15 ml c/u) light muscovado sugar
(Yo dupliqué las cantidades. Abajo indico por qué)


Elaboración:

Pon el mascarpone en un bol, echa la melaza, el golden syrup y el azúcar y bate. Cuidado con batir demasiado. La base del mascarpone es la nata y se termina cortando... lo digo por experiencia.



Notas:

En la receta original utilizan la crema paraq rellenar el bizcocho y poner en la parte superior. Yo dupliqué las cantidades para poder forrarlo completamente, ya que sabía que el butterscotch iba a ser un éxito, comó así fue.

Golden syrup: he leído que se puede sustituir por la miel de caña (la venden en Mercadona). Yo no lo he utilizado, con lo que no puedo garantizar el resultado.

Lo que sí hago cuando se me agotan los distintos tipos de azúcar, es poner azúcar moreno del normal o integral para el más oscuro y que tiene más sabor y salgo del paso. Pero, esto ya os lo he contado arriba...


Espero que os guste este placer adulto y si lo hacéis me contéis qué tal la experiencia.


 

31 diciembre 2012

Adiós 2012




Se acaba el 2012. ¡¡Todavía no me lo creo!!
 
Qué año de trabajo, de preparación, de formación, de conocer gente nueva, de ilusiones, de evolución, de viajes, tartas, cakepops, cupcakes, fondant, cremas y un sinfín de cosas más. Un año que me ha parecido mágico, que empezó casi con la sola ilusión de poder conseguir hacer una tarta de Hello Kitty para  el cumpleaños de mi pequeña, y que ha terminado cubriendo más expectativas de las que jamás hubiera pensado.
 
Me considero muy afortunada por poder hacer algo que me apasiona, y también por haber dado con muy buenas personas por el camino. No ha sido, ni es fácil, ni tampoco barato. Vosotras sabéis de qué hablo. Pero, lo que sí puedo decir es que ha sido muy gratificante. Empecé sin saber lo que era una página, y facebook no me gustaba en absoluto (ahora no es que me encante y menos con los disgustos que nos da de vez en cuando).  Eso por no hablar del blog. ¿Qué es un blog y para qué lo quiero? Decía yo cuando me lo proponían. Pues bien, aquí estoy, trabajando todo lo que puedo por seguir creciendo en muchos sentidos.
 
Sé que me queda mucho por aprender, por enseñar, por compartir, por luchar, por trabajar, por irme hacia abajo, pero sujetarme a las piedras para subir, y por muchas cosas más, pero estoy dispuesta a todo eso y a lo que venga con tal de seguir en esta montaña rusa que me da tanto vértigo, pero de la que no puedo, ni quiero bajarme. Sé que con mi esfuerzo y todo el apoyo que estoy recibiendo de vuestra parte, mi familia y los que me quieren, seguiré pudiendo mostrar mi pasión por la repostería.
 
Os deseo un 2013 con mucha SALUD, que para mí es lo más importante que tenemos en esta vida, después de casi perder a mi hija cuando tenía 14 meses, y un año colmado de nuevos propósitos y mucha ilusión para poder cumplirlos.
 
Iba a poner una pequeña muestra de fotos representativas de este año: Loleta, Muy Dulce Vinuesa, Chapix, Paul Bradford, David Cakes, La sorpresa de Clara, Alma... cada una de ellas con una historia detrás que pasará a formar parte de mi caja de los recuerdos del 2012, y que no olvidaré porque me han ayudado a abrir la caja personal de proyectos para el 2013.
 
... Pero, creo que se lo debo a ella y a su tarta de cumpleaños de Hello Kitty!! Ya me ha dicho la que quiere para este año...
 
 
 

Julio 2012. Estudio en Liverpool de David Cakes. La tarta llegaba hasta el techo...

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

20 diciembre 2012

Treacle Spice Cookies (Galletas de melaza)

¿Qué serían las Navidades sin los "gingerbread people"? Hay que hacerlas casi  obligatorialmente. Tengo que decir que para mí esta receta es ¡un placer adulto!

Llevaba mucho tiempo buscando una receta de la típica galleta negra de melaza que me gustara, que no se deformara en el horno, que tuviera ese sabor a especias, a melaza tan típica de las "gingerbread cookies" inglesas.
 
Ya sabéis, si leéis mis entradas en el blog, lo que me gusta la repostería británica. Bueno, pues esta receta es perfecta para este tipo de galletas, y la he sacado de uno de mis libros que tenía leído y releído, pero que no sé por qué extraña razón no había probado: "Biscuiteers Book of Iced Biscuits". La masa está impresionante y las galletas igual.
 
Quería hacer un ejército de "gingerbread people" para que mi pequeña llevara al cole y quería que la receta fuera la original o al menos lo más parecida.  Tengo que decir que no me he equivocado. Cuando estaban en el horno, la casa olía a especias y me parecía una maravilla. De cualquier forma, no os las aconsejo para niños, al menos para niños españoles, que no están acostumbrados a los sabores especiados. A mi hija no le gustó nada. La forma sí, pero el sabor, "¡puaaajjj!" _dijo ella. Con lo que tuve que rehacer mi ejercito de "gingerbread people" con una masa de chocolate, que imagino que triunfará porque el chocolate siempre triunfa entre los niños y entre los que no lo son tanto.
 
Eso sí, estas galletas (vuelvo a repetir...) son "un verdadero placer adulto". ¿Os acordáis del lema del anuncio de chocolate Valor, verdad? Pues, están para probarlas y recrearse en cada bocado.


 
TREACLE SPICE BISCUITS (Galletas de melaza) (Biscuiteers Book of Iced Biscuits) A mí me salieron 39 doblando la masa. Si queréis hacer menos, tomad la receta tal cual la explico.
 
 
Ingredientes:
 
200 gr de harina de todo uso
1/2 cucharadita levadura (tipo Royal)
1/2 cucharadita gengibre
1/2 cucharadita canela
1/4 cucharadita clavo molido
1/4 cucharadita nuez moscada molida
50 gr azúcar moreno
100 gr mantequilla con sal
50 gr melaza

 
Elaboración:
 
Tamiza la harina, levadura y todas las especias en un bol. Añade el azúcar y mezcla bien.
 
Añade la mantequilla. Utiliza las yemas de los dedos para juntar los ingredientes hasta que parezcan una especie de pan rallado.
 
Cuando hayas mezclado bien la mantequilla, haz un agujero en el centro de la masa y añade la melaza. Vuelve a mezclar con las manos hasta que tengas una masa homogénea. Lo sabrás cuando ésta tenga el mismo color por todas partes.
 
Extiende la masa en dos discos, tápala y ponla a enfriar hasta que la vayas a utilizar o extiende y corta directamente. (yo la enfrié durante una hora porque se maneja mejor y guarda la forma durante el horneado).

Elige tus cortadores de muñequitos de gengibre. Estos son un tamaño mediano, la verdad es que mido fatal los cortadores, nunca sé cuál es la medida que toman como referencia, ¿el ancho, el alto? En este caso, no son los más pequeños sino los siguientes que son un poquito más grandes. Seguro que me habéis entendido.

Precalienta el horno a 170ºC y hornea durante unos 10 minutos. Ya sabéis, que los hornos tienen vida propia (siempre lo digo) y el tiempo que yo he puesto es el que yo he utilizado yo en el mío para que quedaran bien. Para vosotras, una medida aproximada. Se tendrán que empezar a dorar, pero no los dejéis más tiempo porque se queman y la melaza quemada sabe... puajjj (que diría mi hija) a demonios.  Lo digo por experiencia.
 


 
 
NOTAS:
 
Un truco para que la melaza no se pegue al recipiente donde lo estáis midiendo es que lo untéis con un poquito de aceite de girasol y luego echéis la melaza. Os puedo asegurar que he hecho la prueba y, ¡funciona!. Lo he leído en unos de mis libros, pero no recuerdo en cuál. ¡Qué casualidad!, hoy mismo lo he leído en la receta que ha publicado Joy of baking que, como sabréis, es una buenísima referencia.
 
Ni que decir tiene, que el que dice melaza, dice, en una cuchara para coger la miel. ¿No os parece un buen invento? No sé a quién se le habrá ocurrido, pero me ha encantado, al igual que estas riquísimas galletas.

Por cierto, la melaza se puede encontrar en bastantes súper, y si no, en el herbolario. Yo utilicé la de Abram Lyle and sons, pero la compré de Inglaterra.


Espero que os haya gustado la entrada y me contéis si la hacéis.



Feliz Navidad. ¡Os deseo todo lo mejor para el nuevo año!   
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

09 diciembre 2012

Hot Cross Bun Cookies

Hot cross buns,
hot cross buns,
one a penny,
two a penny
hot cross buns.
If you have no daughters
give them to your sons.
One a penny,
two a penny,
hot cross buns.
 
 

 
Es una rima inglesa que cantan los niños. La verdad es que los "hot cross buns" tienen una historia muy interesante tras de sí. Os dejo el link en español por si os apetece saber algo más (http://es.wikipedia.org/wiki/Panecillo_de_Pascua).
 
La historia que tengo yo con ellos es que los tomaba cuando vivía en Inglaterra con leche o chocolate calentito y no solo en Pascua. ¡Y es que yo soy muy friolera! Desde hace tiempo ya los hacen en todas las épocas del año y son unos bollitos muy tiernitos, especiados y con un sabor delicioso.
 
El otro día, en este puente tan maravilloso que se acaba hoy, y que le está sentando de maravilla a mi catarrazo, estuve mirando mis recetas para hacer algo calentito y apetecible, algo que me animara a seguir quedándome en casa. Tampoco es que pudiera hacer mucho según estaba, pero bueno. Di con esta receta perfecta para el momento en "The Australian Women's Weekly": "Hot Cross Bun Cookies".
 
Tenían una pinta estupenda, y yo una dosis de melancolía extra, con tanto calorcito casero, tanto sobrecito para el catarro, tanto ambiente navideño, y  aunque sin demasiado ánimo, porque en los últimos días mi cuerpo se ha estado arrastrando haciendo por inercia lo que debía, pero no lo que le apetecía...(Nada que no sepáis por experiencia propia), encendí el horno, y me dió la vida.
 
Me puse, como nos ponemos todas, con las manos en la masa, sin pensármelo dos veces y con la mejor de las ayudas, la de mi hija, y así salieron estas cookies.
 
Es una receta fácil. Ya sabéis que, siempre digo lo mismo, pero es que no creo que haya receta complicada. Las hay que llevan más o menos tiempo, pero al final, todo es ponerse. Ésta es una de esas recetas de resultados rápidos, sin decoración de más, ni de menos. Una vez más, de las que hay que probar.
 
En cuanto a los ingredientes, os los voy a dar en gramos, con lo que no tendréis que estar haciendo cálculos de ningún tipo. ¡Ah! Una nota a tener en cuenta para cuando cojáis recetas australianas, es que una taza=250gr y una cucharada=20ml. La cucharadita es igual=5ml.
 
 
 
 
HOT CROSS BUN COOKIES
 
Ingredientes:  
 
- 125 gr mantequilla en pomada
- 150 gr azúcar blanquilla molida
- 1 huevo L
- 100 gr uvas pasas sin pepitas
- 1 cucharadita (5ml) especias variadas (yo le puse: canela, jengibre, clavo y nuez moscada). En total una cucharadita, no le vayáis a poner una de cada especia.
- 300 gr de harina de repostería con levadura (bizcochona) tamizada
- 2 cucharaditas (10 ml) de leche
- 2 cucharadas (40 gr) de almendra molida
- 100 gr mazapán
- 2 cucharadas (40 ml) de mermelada de albaricoque (calentada y colada)
 
 
Elaboración:
 
Precalienta el horno a 160ºC con ventilador y prepara tus bandejas de horno con papel vegetal.
 
Bate la mantequilla, el azúcar y el huevo en un bol, con una batidora eléctrica hasta que la masa quede esponjosa. Echa las pasas, la harina, las especias y la leche en dos tandas.
 
La masa va a quedar como la de cualquier galleta. Si no habéis hecho galletas antes, veréis que tenéis que dejar de amasarla, cuando ya no se pegue en las paredes del bol. De cualquier forma, yo siempre la termino de integrar con las manos cuando la saco del bol.
 
Y ahora a hacer bolitas pequeñas y ponerlas en la bandeja. Dejad un espacio de unos 5 cm ya que se expanden un poquito.
 
Coge el mazapán y añádele la almendra molida. Tiene que quedar una masa homogénea y moldeable. Ahora llega lo entretenido. Moldear en forma de salchicha de unos 5mm de grosor y 4 cm de largo (medidas aproximadas ya que todo dependerá del tamaño que hayas hecho las galletas).
 
Antes de poner las cruces encima de las galletas, pincélalas con leche, pon las tiras de mazapán encima y aplasta levemente.
 
Hornea durante unos 15 minutos. Cuando las saques del horno, vuelve a pincelarlas, esta vez con la mermelada que habrás calentado y colado, y deja enfriar en una rejilla.
 
Tengo que confesar que me como la masa cruda y también las galletas y los bizcochos calientes desde que tengo uso de razón... No puedo evitarlo, y tengo que reconocer que estas galletas ganan en sabor cuando están frías. Las probé calientes (oopss!!) y no tienen nada que ver, muy ricas, pero estaban mejor esta mañana, que ayer por la tarde.
 
Espero que os haya gustado la receta. No dejéis de compartirla cuando la hagáis. Me encantará saber que a vosotras también os salen.
 
 
 
 

28 noviembre 2012

Devil's Food Cake Cubierto de Merengue Suizo de Chocolate


Creo que la frase que estoy a punto de decir, se ha convertido en un habitual: "¡¡esta es la tarta más rica que he probado nunca!!" ¿Por qué? No sé si es por la textura del bizcocho, porque adoro el merengue suizo, y porque la combinación de ambas me parece lo mejor del mundo. ¡Cuándo lo probéis, me contáis!!
 
La receta no es mía, soy de las que cree que ya está todo inventado, pero aquí la tenéis para que la hagáis y compartáis. ¡¡Es de esas recetas que merece la pena hacer!!! Claro, que como ya he dicho antes, esto se está empezando a convertir en una frase fetiche o el eslogan de "Las Haditas"...

Me he basado en la receta del blog de "El rincón de Bea", que es uno de mis favoritos y a su vez está sacada del "Mastering Cakes"  de William Sonoma. ¡Casi nada! Vamos, la receta perfecta... hasta la siguiente.


DEVIL'S FOOD CAKE

Ingredientes:

- 280 gr. harina de trigo
- 1 cucharadita (5ml) bicarbonato sódico
- 1/4 cucharadita sal
- 250 gr. mantequilla sin sal (temperatura ambiente)
- 220 gr. azúcar moreno
- 185 gr. azúcar blanquilla
- 4 huevos grandes a temperatura ambiente
- 125 gr. chocolate de cobertura derretido
- 250 ml. buttermilk (temperatura ambiente) 

Elaboración:

Precalienta el horno a 180º y prepara dos moldes de 17 cm. Os sobrará masa o es que a mí me dió "miedo" que subiera demasiado y no los llené del todo. El caso es que luego salieron 10 cupakes, con lo que podéis utilizar o moldes más grandes, como hizo Bea, que utilizó 2 moldes de 23 cm ó 3 de 17 para darle más espectacularidad. La receta está prácticamente transcrita de su blog, pero según he seguido yo los pasos.

Derrite el chocolate al baño maría o en el microondas y reserva. 

Tamiza la harina, la sal y en bicarbonato y reserva.

Bate la mantequilla con los dos azúcares hasta que consigas una mezcla esponjosa.

Incorpora los huevos uno a uno y cuando hayas terminado, añade la vainilla y continúa batiendo.

Añade el chocolate derretido y bate hasta que consigas una mezcla de color uniforme.

Añade los ingredientes secos que teníamos reservados en tres veces y el buttermilk en dos, alternándolos. Comienza y acaba con los secos. Cada vez que añadas un ingrediente debes batir bien antes de incorporar el siguiente.

Divide la masa en dos moldes y alísala con la parte de atrás de una cuchara. Yo lo que hago también es "lanzar" los moldes desde poca altura, para destruir las posibles burbujas que hayan podido quedarse atrapadas en el interior y además, alisar la parte superior.

Hornear durante 30 minutos o hasta que al insertar un palillo, éste salga limpio.

Deja enfriar los moldes sobre una rejilla durante unos 15 minutos. Desmolda y almibara (yo les puse almíbar de vainilla: 50ml agua, 50 gr azúcar y una cucharada de un buen extracto de vainilla).

Una vez fríos, cúbrelos con papel film individualmente y mételos en la nevera hasta el día siguiente.



CREMA DE MERENGUE SUIZO  (Martha Stewart)

Ingredientes:

- 6 claras de huevo pasteurizadas
- 260 gr. de azúcar blanquilla
- Una pizca de sal
- 450 gr mantequilla sin sal, cortada en trocitos, a temperatura ambiente
- 1 y 1/2 cucharadita (1 cucharadita=5ml) de extracto puro de vainilla
- 150 gr chocolate fondant, fundido y enfríado a temperatura ambiente



Elaboración:

En un bol, mezcla las claras de huevo con el azúcar y la sal y ponlo al baño maría. Mueve constantemente a mano hasta que la mezcla esté templada y el azúcar se haya disuelto  (no deberías de notar ni un solo granito de azúcar cuando toques la mezcla con las yemas de los dedos).

Retíralo del fuego y bate con unas varillas, empezando por una velocidad media y sigue a velocidad alta hasta que consigas una mezcla con picos. Continúa batiendo hasta que la mezcla tenga brillo, esté esponjosa y totalmente fría, es decir, unos 10 minutos.

Ahora, a velocidad media, ve añiadiendo la mantequilla poco a poco, incorporando del todo cada vez que eches. Cuando hayas terminado añade la vainilla y el chocolate fundido y enfriado a temperatura ambiente.

Cambia el accesorio de tu batidora a palas y continúa batiendo a velocidad baja hasta que hayas eliminado la mayoría de las burbujas, 2 minutos aproximadamente. Continúa batiendo hasta que la crema esté totalmente suave y homogénea.

Mantén la crema a temperatura ambiente si vas a utilizarla el mismo día.

Monta y decora a tu gusto. Yo rellené y cubrí los bizcochos con merengue suizo. No pude evitar probarlo y probarlo y probarlo otra vez, mientras lo hacía y sabía que no me equivocaba si mantenía los dos sabores juntos, el "Devil's food cake y el merengue suizo", sin mezclar con otro tipo de rellenos o cremas.

Espero que os guste y que no dejéis de compartirlo aquí en el blog, o  en facebook, si os animáis a hacerlo. ¡Es toda una experiencia!!

16 noviembre 2012

Nuevas Fechas para Talleres Navideños

Todavía estoy que no me lo creo. Tampoco quiero lanzar campanas al vuelo, porque ya tengo una edad y sé el trabajo que lleva conseguir las cosas, pero de momento, estoy animadísima con la aceptación de mi primer taller y las felicitaciones que estoy recibiendo. ¡Muchísimas gracias!!!!
 
Debido a esto y al interés y las peticiones por parte de las mamás de mi zona, Cabanillas del Campo, voy a seguir organizando talleres. ¡Hasta un taller infantil!  
 
De todas formas, aquí os dejo el cartel que voy a poner ahora mismo para que si os encontráis con él, sepáis que es de "Las Haditas", que somos mi pequeña y yo. Por cierto, ella es la que está al lado del perrito en nuestro logo. En el reparto de papeles, me ha tocado la otra, pero yo feliz de la vida. ¡Es muy divertida, mi pequeña!

Este cartel lo he diseñado yo gracias al curso que hice con "El Osito con Zapatos Nuevos". Es muy sencillo, pero estoy encantada con el resultado. Espero que a vosotr@s también os guste.

Un beso muy fuerte y feliz fin de semana.
 
 



 


12 noviembre 2012

Mi primer taller de cupcakes

Todavía no me lo puedo creer. ¡¡Ayer impartí mi primer taller de cupcakes!!!!! Es más... ¡Fue un todo un éxito!!! ¡¡No os podéis imaginar lo contenta que estoy!!
 
Pero, voy a empezar como se empiezan las cosas, AGRADECIENDO, en primer lugar, al Presidente del Club de mi urbanización, y a Sergio por ponerme en contacto con él. A los dos por confiar en mí, animarme y hacer que este proyecto se pueda llevar a cabo. En segundo lugar a cada una de las chicas que vinieron, que lo hicieron fenomenal y que se llevaron a casa unos trabajos preciosos, ¡enhorabuena chicas!. En tercer lugar a Marisa, que vino a ayudarme y que hizo que mi primer día fuera más fácil. Entre las dos hicimos un buen equipo. También, gracias Sonia, por estar siempre ahí, aunque tu fuerte no sea la cocina. Me encantó verte disfrutar. Y, por supuesto,  gracias a mi familia, y en especial a mi marido y a mi hija que han pasado una semana de nervios con todos mis preparativos.
 
 
 
Muchísimas gracias: María José, Yolanda, Gima, Mónica, María y Sonia.
 
 
Fue espectacular y lo pasé fenomenal, eso que hubo de todo: estrés con el fondant, un cortador que no apareció y que estaba en casa colocadito entre mis cosas (lo debí de "esconder" con el cansanció y luego lo borré de mi memoria) risas, anécdotas, café y galletitas, y sobre todo un buen trabajo por parte de todas.
 
La foto que nos hicieron a todas juntas no salió bien. Lo sé,  una pena. En ésta, estoy con mis amigas: Marisa y Sonia.
 
 
 
María, Marisa y Sonia (¡Qué frío hacía!)
 
 
Y, estos son varios de los estupendos trabajos que hicieron.  
 
 
 
¡Preciosos!
 
 
Espero que os haya gustado la entrada. A mí me ha emocionado escribirla.
 
 
Muchas mamás se han interesado y me ha preguntado por talleres infantiles, con lo que el próximo taller, adivinad, será un taller infantil. ¡Lo vamos a pasar genial! Si queréis información escribidme a: lashaditastalleres@hotmail.es
 
 
 
 

14 septiembre 2012

Cupcakes de cheesecake. ¡¡Deliciosos, sin más!!

No podéis dejar de probar esta receta, por muchos motivos que vais a ir descubriendo según la describa. Es impresionante. Quería hacer algo nuevo, diferente. Hasta aquí, más de lo mismo. Mirando entre mis montones de recetas inglesas (ya sabéis, mis favoritas), vi un maravilloso "chocolate cheesecake brownie" de esos marmoleados con aspecto indescriptible del que ya la foto desprende olor... ¡No necesité buscar más! Sabía que ése era el que quería hacer y me puse con las manos en la masa.
 


  
Eran para llevar a casa de unos buenos amigos, con lo que los convertí en unos maravillosos cupcakes que adorné con crema de queso y chocolate blanco... No sé si voy a poder seguir con la receta  por el nivel de salivación.
 
La verdad es que soy íntimamente amiga del queso, casi un ratón, diría yo. No entiendo como no he probado antes esta delicatessen. Os lo recomiendo como postre otoñal e incluso navideño adornado con purpu (comestible) dorada en vez de con cacao, que fue con lo que yo lo adorné. Ya véis que da mucho juego y para los paladares chocoholics... mmm, es una dulce y maravillosa tentación para repetir y repetir y repetir.
 
Voy a empezar con la receta porque estoy deseando que la hagáis y me contéis. Hasta ahora, me atrevería a decir que es una de las mejores recetas que he probado y eso que mis favoritas eran red velvet y chocolate devil's food... Soy una traidora, lo sé, pero en la variedad está el gusto, y esto está que quita el sentido. Allá vamos.
 
 
Ingredientes para 12 cupcakes:
 
Mezcla de queso (cheesecake)
 
  • 1 huevo
  • 225gr queso crema tipo Philadelphia (nada de desnatado)
  • 50gr azúcar blanquilla (si tenéis caster sugar que es mucho más fina, mejor)
  • 1 cucharilla (5ml) esencia de vainilla
  
Mezcla de brownie
 
  • 115gr chocolate negro (mín 70% cacao)
  • 115gr mantequilla sin sal
  • 150gr azúcar moreno
  • 2 huevos batidos
  • 50gr harina blanca de todo uso

Elaboración:

Precalienta el horno a 160ºC y prepara la bandeja de cupcakes con los moldes.

Para hacer la mezcla de tarta de queso (cheesecake), prepara un bol y bate el huevo, añade el queso, el azúcar y la esencia de vainilla. Bate hasta que obtengas una mezcla cremosa.

Para hacer la mezcla de brownie, funde el chocolate junto con la mantequilla en un bol al baño maría (o en el microondas). Una vez lo tengas, retira el cazo del fuego, remueve y añade el azúcar. Añade los huevos poco a poco y bátelos bien. Con mucho cuidado ves introduciendo la harina.

Por último, pon dos tercios de la mezcla de brownie en los moldes de los cupcakes; echa encima la mezcla de tarta de queso y extiende con cuidado con una cuchara. Para terminar, echa el resto de la mezcla de brownie y con un palo de brocheta mueve las mezclas para darles el efecto marmoleado.




Hornea durante unos 20 minutos o hasta que pinchando con un palillo o palo de brocheta en el centro, salga casi seco.

Ya sabéis que los hornos tienen vida propia, con lo que los tiempos son aproximados. En mi caso, con 20 minutos fue suficiente. No os asustéis si los cupcakes suben y se quedan copitas redondas. Luego bajan.





CREMA DE QUESO Y CHOCOLATE BLANCO (Rose Levy Beranbaum)


Tengo mucha debilidad por este tipo de cremas. Son las favoritas de mi hija y las mías... Las de chocolate blanco y además queso. No os podéis imaginar lo rica que está. Además el zumo de limón potencia el sabor del queso y hace que sea un manjar de dioses, de princesas y de todo el que lo prueba.

Os sobrará, pero se puede mantener en la nevera durante 2 semanas y en el congelador durante 2 meses.

Ingredientes:

  • 255gr chocolate blanco
  • 340gr queso crema (tipo Philadelphia)
  • 170gr mantequilla sin sal
  • 23gr zumo de limón (colarlo antes)

Elaboración:

Trocea el chocolate y ponlo al baño maría a fuego lento.

Retira el cazo del fuego y mueve el chocolate hasta para que se vaya fundiendo. Si el agua se enfría, vuelve a poner el cazo en el fuego y continúa moviendo hasta que se funda completamente. Déjalo enfriar. Yo lo dejé a temperatura ambiente.

En un bol, bate el queso crema hasta que no quede ningún grumo. Empieza a echar el chocolate poco a poco hasta que quede totalmente incorporado. Por último, echa la mantequilla y el zumo de limón.

Si lo pones en la nevera, sácalo y déjalo a temperatura ambiente antes de volverlo a batir para que no se te corte. Después, bátelo hasta que quede cremoso de nuevo.

Decora tus cupcakes con la crema que has hecho. En este punto, imaginación al poder, y lo que la consistencia de la crema te permita. En mi caso, me quedó blandita, con lo que opté por una boquilla redonda y luego espolvereé con cacao.



¡Están "yummiciosos"!!!
 
 
Notas:

Todos los ingredientes tienen que estar a temperatura ambiente.  

Baño maría: Personalmente, utilizo el baño maría porque me gusta más, ya sabéis que, para gustos colores. Para que todo vaya bien, el bol no debe de tocar el fondo del cazo; el agua tiene que cocer despacito, para esto te recomiendo que pongas una moneda pequeñita en el fondo del cazo de manera que el ritmo del tintineo te indique si tienes que bajar un poquito el fuego. El agua no debe de entrar en contacto con el chocolate o se te estropeará.
Si tienes uno de esos maravillosos cazos con doble fondo, mejor que mejor, aunque no imprescindible.